El día martes 28 de julio del año 1,992, llegué al Hospital de Cancerología a las 6:00 a.m., después de una larga espera, fuí atendido en una pequeña clínica a las 10:00 a.m., por el Dr. Luis Rosada, el cual al verme únicamente me preguntó si tenía dolor, y que era necesario internarme para realizarme varios exámenes, y así determinar que sucedía conmigo. A las 12:30 p.m., fuí trasladado al segundo nivel del edificio, al área de hombres, ya que el primer y tercer nivel del edificio es ocupado por mujeres, mi expediente quedó bajo el registro médico No. 148713.

Al salir de la clínica quedé muy pensativo, con dolor subí la rampa para llegar al elevador, me acompañaba una persona encargada de llevarme al segundo nivel para que me dieran almuerzo y me asignaran una cama, durante los 30 segundos que toma llegar del primer nivel al segundo, ésta persona, me preguntó que tenía, y le conté que solamente tenía un dolor en la rodilla, y que me costaba caminar, entonces su comentario fué: Hoy por la mañana operaron a un muchacho igual que usted, a él le amputaron la pierna completamente, hasta la cadera, ya que el cáncer estaba muy avanzado, en ese momento se abrió la puerta del elevador…sus palabras me dejaron sin habla… después de darme el almuerzo, el cual casi no probé, me asignaron la cama No. 14, en ese momento mis padres que me acompañaban tenían que retirarse. La separación fue muy difícil.

Esa tarde, será inolvidable, por mi mente pasaban muchas cosas, tuve la suerte de estar hospitalizado con un par de personas muy alegres, se la pasaban contando historias y chistes…, por momentos hacían que pensara en otras cosas y no en mi enfermedad.

Esa noche, fue muy difícil conciliar el sueño, creo que nunca en mi vida había experimentado tanta tristeza…al siguiente día, por la mañana el grupo de médicos paso revisando los casos de los que estábamos hospitalizados, cuando llegaron a mi cama, comentaron lo que pudiera tener y las posibles opciones, en voz baja, no escuche mucho, pero pude imaginarme lo que decían.

Durante varios días, fuí sometido a una serie de exámenes, y con esto también llegué al punto de ya no soportar el dolor al caminar, al siguiente día de ingresar al hospital, fue el último día que pude caminar por mis propios medios…por lo tanto me asignaron una silla de ruedas.

Para el día viernes 31 de julio programaron someterme a una pequeña cirugía, una biopsia abierta de hueso y una biopsia de ganglio (Biopsia: Procedimiento diagnóstico que consiste en la extracción de una muestra de tejido para posteriormente examinarla al microscopio) para este momento ya había una pequeña protuberancia en mi rodilla derecha a la altura de la tibia, y los ganglios aparecieron en la ingle derecha, los cuales también serian sometidos a la biopsia.

El día viernes me prepararon para la biopsia, a las 7:00 a.m., me llevaron a la sala de operaciones, me aplicaron anestesia epidural o peridural (Anestesia Epidural: Se introduce el anestésico en las proximidades de la médula espacio pidural, en el espacio que hay entre dos vertebras en la región lumbar, una vez colocada la aguja en el lugar apropiado, se introduce a través de ella un tubito muy fino llamado catéter, se retira la aguja y es a través del catéter por donde se introduce la medicación), dicha anestesia me dejo con una completa insensibilidad en mis extremidades inferiores. La intervención duro aproximadamente 1 hora, pero la incomodidad de no sentir la parte inferior de mi cuerpo era casi insoportable, adicional a ésto, estar consciente de todo lo que sucedía alrededor del quirófano. Después de la intervención fui sedado. Desperté en mi cama No. 14, alrededor de las 5 de la tarde, con todos los efectos desagradables que produce la anestesia. En mi caso, recuerdo que fue algo de nausea y muuuucha sed.

El día viernes 7 de agosto, tenían los resultados de las biopsias que me realizaron, los cuales discutieron varios médicos en una junta, el diagnóstico fue : Sarcoma Osteogénico.

Para el día lunes 10 de agosto el doctor Gustavo Gonzalez Moscoso, especialista en Oncología, reunió a mis padres y a mi en una pequeña clínica del hospital, y me dijo lo siguiente:

“Hola Juan, después de realizarte varios exámenes y la biopsia, encontramos que lo que tu tienes, es un tumor… un tumor cánceroso, llamado Sarcoma Osteógeno (Tumor oseo maligno que generalmente se desarrolla en el período de crecimiento rápido que ocurre en la adolescencia , a medida que el joven madura para convertirse en adulto), en estos casos, la única solución es la amputación del miembro afectado, y posteriormente a la operación, debes someterte al menos a 6 tratamientos de quimioterapia, con ésto.. Juan… te daremos al menos un 30 % de probabilidades de sobrevivir… si decides no operarte, dejame decirte Juan… que únicamente vivirás 3 meses máximo.

Luego de unos segundos de silencio, pregunté que otra cosa podía hacer, el doctor propuso realizar un tratamiento de quimioterapia, para ver la reacción del tumor, y en un chance de 0.00000001%, de que el tumor se redujera… obviamente opte por intentar algo más antes de aceptar lo que se veía como inevitable.

Antes de realizar el primer ciclo de quimioterapia, me indicaron que tenia que realizarme una tomografía de torax, ya que el doctor quería estar seguro de que el cáncer no se había extendido a otra parte de mi cuerpo.

El martes 11 tuve que movilizarme a un centro de diagnóstico, para realizarme la tomografía, lamentablemente no podía irme en la silla de ruedas, tuve que utilizar por primera vez un par de muletas. Al momento de empezar a caminar con muletas, el peso de mi pie, hacía que el tumor se presionara muchísimo más contra la flexión que hacia con la rodilla, nunca creí que el dolor podía incrementarse tanto. En fin, mis padres me llevaron y tuve que esperar como 1 hora para que me realizaran la tomografía, con ansias esperaba que los demás pacientes se retiraran para poder utilizar las sillas como cama, y así recostarme y aliviar un poco el dolor que sentía, al final ingresé a la sala de diagnóstico y realizaron el examen, posteriormente decidí pasar a mi casa, antes de irme al hospital de regreso, ya llevaba 15 días fuera de ella, fue impresionante ver lo triste que se veía mi casa, estuve casi 2 horas, y deseaba con toda mi alma y corazón no tener que salir de regreso, pero era algo inevitable, pasado el medio día llegue al hospital, casi llorando del dolor, solicité medicamentos, y me dieron unas gotas de Tramal, (Analgésico muy fuerte), como en 30 minutos me bajó drásticamente el dolor, pero lamentablemente el efecto de esta medicina únicamente duraba un par de horas.

El día 13 de agosto, fuí trasladado por la mañana a la sala de quimioterapia, el tratamiento que me habían asignado constaba de 2 bolsas de suero, que duraban aproximadamente 4 horas en ingresar a mi cuerpo, por vía intravenosa, esto debía realizarse durante 2 días.

Durante estos días, los efectos de la quimioterapia fueron devastadores, nauseas, vómitos, mareos, un malestar indeseable, el día 17 de agosto, nos volvimos a reunir con el doctor, el me dió de alta, para que pudiera ir a mi casa a recuperarme de los efectos de la quimioterapia y esperar a que el tumor cediera.

Los días siguientes fueron indeseables, pero empece a notar que mi pierna derecha se inflamaba, y el dolor por supuesto no desaparecía, para el día miércoles 26 de agosto la inflamación era muy preocupante, fui a ver al doctor al hospital, se asombró tanto al ver mi estado, que inmediatamente fui internado, y lo que me dijo fue: La biopsia no había cerrado por completo, y la herida de la operación se infectó, en una escala muy elevada, fui sometido a un tratamiento con Zinat, me canalizaron y me inyectaban el antibiótico cada 4 horas durante dos días.. mi malestar se multiplicó.

Después de terminar el tratamiento con dicho antibiótico, continué hospitalizado en observación, la inflamación bajo, y fui dado de alta el día viernes 28. El día lunes 7 de septiembre tuvimos otra reunión con el doctor, el cual dijo: Hola Juan, con la quimioterapia tus defensas bajaron y eso provocó que la infección que te dió en la biopsia fuera tan fuerte, gracias a Dios la infección se fue para abajo, ya que si la infección se hubiera ido para arriba de tu rodilla hubiera llegado hasta tu estomago y te hubieras muerto… bueno Juan ya probamos con un ciclo de quimioterapia y el tumor no cedió, al contrario esta infección hizo que creciera, en ese momento medía aproximadamente 43 cms. de diámetro, por otro lado tus exámenes de la tomografía salieron bien, el cáncer aun no se ha expandido a alguna otra parte de tu cuerpo… pero sólo tenemos dos opciones, operarte para amputar tu pierna derecha o esperar, pero como te mencioné la otra vez, máximo serán 3 meses los que tu cuerpo soporte el cáncer.. tu dime Juan, ¿que quieres hacer?

Ésta sin lugar a dudas sería la decisión más difícil que tendría que tomar.

Mi decisión fué, que me realizaran la amputación…